12 abril 2007

A nuestros Embajadores y Cónsules

Quisiera compartir con ustedes una reflexión personal, como folklorista y cuequero. Creo identificar con ella a muchos chilenos que vivimos en el extranjero.

En todo el mundo hay más de 300 misiones diplomáticas de Chile. Todas ellas, sean Embajadas o Consulados, están representando al Gobierno y los intereses del país, así como la indispensable colaboración que permite a los connacionales que residimos fuera resolver diversos problemas, necesidades e inquietudes. En algunas hay también encargados especiales para apoyar la difusión de nuestra cultura.

Pues bien, todos sabemos que Chile tiene símbolos patrios, como la Bandera, el Escudo y el Himno Nacional, que siempre están a la vista del público o se ejecutan en momentos especiales y protocolares. También tenemos LA CUECA, símbolo patrio que se conoce desde los albores de nuestra Independencia, al igual que la Bandera. La Cueca fue declarada Danza Nacional el 18 de Septiembre de 1979 y desde 1989 se celebra su Día Nacional, instaurado el 17 de Septiembre.

Sabido es que lo primero que hace un chileno que vive fuera de su país es reunirse con otros y formar grupos folklóricos para mostrar y fomentar nuestra Cueca y folklor en general, con un orgullo que cualquier otra nación quisiera para sus hijos. Así lo entienden también nuestras Embajadas y Consulados, que recurren a ellos sobre todo cuando hay actividades o festividades diplomáticas especiales.

Así como esas agrupaciones, desinteresadamente y por amor a la patria, ponen todo de sí para apoyar a sus misiones diplomáticas, ellas también desean ser apoyadas por ustedes para poder seguir difundiendo nuestro folklor y Danza Nacional. A veces, dicho respaldo no necesariamente debe ser financiero, sino espiritual, como estar presente en las actividades que desarrollan.

Un gesto así necesitamos, por ejemplo, los organizadores y participantes del Campeonato Mundial de la Cueca Chilena que se realizará en el mes de Septiembre del presente año en la ciudad de Toronto, Canadá. Parejas de muchos países se reunirán una vez más para competir no
sólo con los mejores sino también para unir a todos los chilenos esparcidos por el mundo.

Señores Embajadores y señores Cónsules: los cuequeros del mundo, y de Chile en particular, agradeceremos enormemente vuestra buena disposición y apoyo.

¡VIVA CHILE! ¡VIVA LA CUECA!